Category: Reflexión


La Felicidad

EN DONDE ESTA LA FELICIDAD?

Que hermoso pensamiento es el saber que cuando te desapegas de algo, ese algo fluye de manera más natural y libre hacia tu experiencia.

¿Significa esto que no debo desear o querer cosas?

Por supuesto que no, desear también es algo muy natural, pero todo lo que puedo decirte es que con el tiempo aprenderás a desear algo y no apegarte a ese algo

El apego genera frustración
El apego genera impaciencia
El apego a algo te encadena a ese algo

En otras palabras, desear sin apegarse es como volar sin obstáculos o cargas extra, es tu mismo deseo pero libre de ansiedad.

A veces llegan a mí estos pensamientos tan inspiradores, agradezco a las personas que me han abierto los ojos a ver que la felicidad no se encuentra en una persona o en algún objeto, la felicidad es algo que tenemos dentro y cuando descubrimos eso y estamos dispuestos a aplicar esa felicidad en nuestra vida diaria, entonces tendremos

– El trabajo Ideal
– La comida Ideal
– La pareja ideal
– Las circunstancias Ideales

¿Y que hay de las cosas materiales?

Calma, esas también las tendrás 🙂

Verás como se empezarán a manifestar en tu vida, pero he aquí una gran verdad; serás feliz aún antes de que se manifiesten las cosas, cuando se manifiesten será un momento de éxtasis, pero que maravilloso pensar que cuando pase ese éxtasis tu seguirás siendo feliz porque antes de el ya eras feliz.

Grandioso, hermoso, maravilloso saber que tenemos la felicidad dentro, descúbrela en tus emociones, y si batallas, entonces genérala tu mismo, genera la felicidad, con una risa, una foto, un beso, un abrazo, una bella imagen que te inspire, entonces tu felicidad interna comenzará a atraer más, pues no te puedes escapar de la felicidad (Gracias a Dios) puede estar dormida o puede que no la sientas, pero allí está y estará.

Me siento feliz y me genera felicidad, el saber que un ser me ama tanto que dio la vida por mi, me ama incondicionalmente, me ama tanto que me envía este momento de felicidad, gracias por tu vida, te amo mi precioso señor, quédate conmigo, permíteme quedarme lo más cerca de ti, porque tu eres la expresión más clara del Amor y ese Amor me da Felicidad.

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Las muchas aguas…

Grábame como un sello sobre tu *corazón;
llévame como una marca sobre tu brazo.
Fuerte es el amor, como la muerte,
y tenaz la pasión, como el *sepulcro.
Como llama divina
es el fuego ardiente del amor.
Ni las muchas aguas pueden apagarlo,
ni los ríos pueden extinguirlo.
Si alguien ofreciera todas sus riquezas
a cambio del amor,
sólo conseguiría el desprecio.

Cantares 8:6-7

Todavía hay nuevas fuerzas

N U E V A S F U E R Z A S

“pero los que confían en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas:
correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán” Isaias 40:31

Todos queremos y podemos disfrutar de la capacidad de ser independientes y capaces al correr de los años. Dios ha prometido respaldarnos tanto en la debilidad como en la victoria, en la salud como en la enfermedad, en la escasez y en la abundancia. Porque ninguna de esas cualidades depende en absoluto de nuestra inteligencia, de nuestro poder económico, ni siquiera de nuestra propia santidad. Nuestra realidad cotidiana está condicionada por factores genéticos y geográficos, posición socio-económica, alimentación, estilo de vida e integración social; pero sobretodo esta moldeada y protegida por la percepción de nosotros mismos, la auto-estima, que a su vez es producto de nuestra realización profesional y espiritual.

Si logramos buenas relaciones con los compañeros de trabajo, nuestros vecinos y los participantes de nuestra fe, entonces, quizá, habremos alcanzado al menos fuerza moral y aceptación suficiente, para seguir existiendo ahí hoy y mañana. Pero lamentablemente, ahí no termina todo; ¿qué tal si el médico nos diagnostica consoladoramente, que no es nada del otro mundo, que lo tomemos con calma, que dentro de diez años ya tendremos la cura?.

Afortunadamente, tenemos un Médico, Proveedor Y Maestro, conocedor de todas las especialidades: Cristo Jesús. ¿Y cómo es eso?. El es nuestro Creador, nuestro Redentor, nuestro Guía y Consolador. ¿Cómo pues, no atenderá, la más mínima falla o necesidad en sus criaturas? Tú y yo somos miembros selectos de esas criaturas, de modo que por los méritos del Sacrificio único y exclusivo de Jesús en el Gólgota, entramos en la posición de reclamar sus servicios, frutos, ministerios, dones y promesas, preparadas para los que le aman. Si El nos prometió nuevas fuerzas, definitivamente las tendremos. Y no sólo eso, sino también su compañía, para asegurarse de que todo nos salga conforme El ya ha predeterminado en Su Voluntad, y no conforme a nuestros pasajeros caprichos o deseos.

Hay unas reglas, unas condiciones, con las cuales podemos familiarizarnos, para permitir que Dios intervenga en nuestra realidad cotidiana y en nuestro porvenir.

continua