Hablo contigo
Y siento que tu piel respira hondo
Que la sangre se consagra a borbotones
Evadiendo los termómetros del beso
recorriendo tenaz los corazones

Hablo contigo
Y el reloj esconde su rostro
Una estrella recostada en tu memoria
Prende el fuego
Escondido en la gaveta
Y se escapa de la mano
Con la fé de convertirse
en una hoguera

Hablas conmigo
Y los potros del silencio se despiertan
Olfatean el establo en tus palabras
Como gotas de rocío que penetran
Que penetran como espadas
Son agujas que entretejen con más fuerzas
El recuerdo misterioso que nos llama

Hablas conmigo
Y respiro tu pulso navegando
incompletos crucigramas
Que dudar y la fe se han encontrado
Que el amor y el otro amar
Van de la mano
Que esperar otra salida
Pierde lógica
Y urge superar lo inesperado

Hablamos
Y las voces no confunden
Los cronómetros fiscales
Continuemos esta torre
Que se extiende
que se abre
Esperando conquistar
Lo inaprensible
Del espíritu y la sangre

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